EN DEFENSA DEL REVISIONISMO HISTÓRICO

En estos últimos días, se dio a conocer la noticia sobre la intención del político izquierdista Ricardo Monreal de censurar o sancionar a aquellos que se atrevan a cuestionar la veracidad del llamado “Holocausto” en nuestro país.

Para los que entendemos y queremos para nuestro pueblo fomentar la idea del nacionalismo mexicano, el revisionismo histórico es una herramienta invaluable y necesaria para limpiar el nombre del ya diezmado, menospreciado y muchas veces mal representado nacionalismo.

El actual promotor de la censura es Ricardo Monreal Ávila, ex Gobernador de Zacatecas y actual Jefe de la Delegación Cuauhtémoc por el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), que instituyó la “Conmemoración de la Shoá” en el Senado Mexicano y quien también busca ser Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, contando con el apoyo de otra activista ligada a la comunidad judía, la doctora Claudia Sheinbaum, cuyo esposo Carlos Imaz, había sido un importante dirigente perredista hasta que quedó desacreditado en la política capitalina como consecuencia de un escándalo mediático en el 2004.

La labor disolvente de Monreal y Sheinbaum ha generado serias fricciones en MORENA, lo cual no es de esperarse, pues el doctor Alfredo Jalife Rahme había fungido como asesor del partido en temas internacionales, y es de todos conocida su defensa de Palestina y de las naciones árabes agredidas por Israel en Medio Oriente.

Y si vamos al tema de la censura, debemos también hablar de la educación y de la enseñanza de la historia universal. ¿Con excepción del llamado “Holocausto”, por ejemplo, y de la supuesta matanza de Hitler en contra de los judíos, qué se enseña sobre el nacionalsocialismo? Desde los primeros ciclos educativos se anima a los alumnos a odiar y desacreditar a cualquier promotor del nacionalismo, sin estudiarse para nada los fundamentos históricos y filosóficos que dieron origen al movimiento nacionalista en los albores del Siglo XX.

Nadie en una institución educativa nos habla por ejemplo de que la economía del Reich se constituyó en un milagro social después de que los nacionalsocialistas tomaron el poder. Tampoco se habla de forma crítica con respecto a las atrocidades de Estados Unidos en Asia y los crímenes del bárbaro Ejército Rojo. Eso sin contar los engaños al pueblo en cuanto a la historia de México, donde tenemos que soportar a los nombres de los traidores a la patria (casi todos liberales pro-yanquis) “inmortalizados” en nuestras calles y ciudades.

A nivel mundial, ya son varios los revisionistas que han sufrido las injusticias de la arbitraria censura, tales como Pedro Varela, arrestado y procesado en España por distribuir libros de temática nacionalista, o los jóvenes universitarios como Ernst Römer y Edgar Geiss que probaron la falsedad el diario de Ana Frank y fueron encerrados, o el caso mas reciente, de la Dra. Ursula Haverbeck, que a su avanzada edad ha sido encarcelada por defender la verdad histórica en Alemania. Resulta lamentable que el sistema no actúe con el mismo rigor, en cambio, contra ladrones, delincuentes y asesinos, muchos de los cuales han sido aceptados como refugiados por los gobiernos europeos.

Si la prohibición del revisionismo avanzara en nuestro país, personajes como Don Salvador Borrego, valiente emblema de nuestra causa, y otros muchos mexicanos de bien que han defendido la mexicanidad y combatido al movimiento político hebreo, estarían en la mira por buscar la verdad.

Es nuestro deber como militantes del Frente Nacionalista de México que prevalezca el derecho fundamental de la verdad entre los mexicanos, apoyando a toda ciencia que permita el desarrollo intelectual en nuestra sociedad. El revisionismo no es un delito, la verdad es un deber y una virtud del hombre nuevo.

Además, es obligatorio para los nacionalistas el repudiar las estrategias de golpe político de los sionistas u otros miembros de organizaciones contrarios a la verdadera soberanía nacional, los cuales han comenzado a ocupar puestos mayores y de alta jerarquía en nuestro país, lo cual es un peligro para la nación mexicana y su futuro.

Autor: Victor Aceves