EL EJERCICIO Y LA SALUD

“La máquina en el taller y en el hogar ha producido estos monstruos, flacos o gordos, pero emaciados, mal musculados que somos los hombres modernos”

José Vasconcelos.

El sobrepeso y la obesidad se asocian con un incremento de enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2, cáncer, apnea del sueño, reflujo gastroesofágico, infiltración de grasa al hígado, enfermedades ortopédicas, depresión, enfermedades renales y en el caso de mujeres embarazadas produce anomalías congénitas, aumento del riesgo de aborto espontáneo.

Además significa un problema para la economía familiar, por el elevado costo de los tratamientos quirúrgicos y farmacológicos.
De acuerdo a la encuesta nacional de salud y nutrición cerca del 71.3% de la población mayor de 20 años tiene obesidad o sobrepeso, y de acuerdo a los seguimientos que se han hecho en los últimos años esto va en aumento.

La manera más económica en que se puede prevenir la expansión de esta epidemia es a través de la actividad física.

La actividad física es el movimiento del cuerpo que se produce con la contracción del musculo, esto significa un gasto de energía superior al basal. Y el ejercicio es una actividad física planeada, estructurada y repetitiva cuyo propósito es mejorar la condición física

Entre los beneficios de la actividad física se encuentra la disminución del riesgo de padecer enfermedad coronaria, eventos cardiacos, hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, obesidad, colelitiasis sintomática, demencia, estrés, ansiedad, depresión, fracturas de cadera y diversos tipos de cáncer, como el cáncer de seno, intestinal, prostático, de endometrio y de páncreas.

También disminución de lipoproteínas de muy baja densidad, marcadores de inflamación y glucosa sanguínea.

Además de un incremento de lipoproteínas de alta densidad, sensibilidad a la insulina, calidad de vida y densidad del mineral del hueso. Sin embargo, estos beneficios no solamente se pueden obtener con el deporte o el ejercicio.

Un tipo de actividad física es la laboral, donde se utiliza la fortaleza del cuerpo para la creación que puede ser encaminada al bien común. Por ejemplo, al utilizar una pala para mover tierra durante 15 minutos se hace mayor gasto energético que al correr 2 kilómetros en el mismo tiempo. Es el mismo gasto energético al trabajar en el jardín durante 45 minutos que saltando la cuerda durante 15 minutos. Al rastrillar el suelo durante 30 minutos se utiliza la misma energía que en recorrer 8 kilómetros en bicicleta durante 30 minutos.

A pesar de los efectos benéficos de la actividad física es necesario considerar los riesgos y buscar prevenirlos con el adecuado calentamiento y la prevención de accidentes durante su realización.
En conclusión la epidemia de obesidad ha afectado la salud y productividad del pueblo mexicano y la manera más económica de tratarla y prevenirla es por medio de la actividad física.

Nuestro país carece de una política en materia de deportes y ejercicio. Se busca palear el problema con inversiones masivas en medicamentos importados pero no existe una clara intención de trabajar a futuro, pues cada seis años el país cambia de ideas y de proyectos.

Aunque el ejercicio y el deporte ayudan a obtener los beneficios individuales, sería de mayor provecho utilizar esta energía en el trabajo por un bien mayor. Obteniéndose los beneficios en la salud física y mental junto con un beneficio a la nación al trabajar y ser un reflejo del espíritu de México.

“La salud y energía individuales, sumadas, constituyen la de nuestro pueblo, y es tarea vital conservarlas y aumentarlas”

Hans von Tschammer

Autor: Cesar Alberto Rivera Venegas