DISCURSO A JOSÉ VASCONCELOS

No busques, no aceptes éxitos fáciles, triunfos que te traen, con ventajas sensibles antipatías y envidias, desventajas del orden social. Mejor es el camino duro que el blando. Y antes que un éxito rápido, busca una ascensión en cada paso se consolide sin saltos”

José María Albino Vasconcelos Calderón, nació el 27 de febrero de 1882 en Oaxaca, lugar que prácticamente solo lo vio nacer, ya que su padre se trasladó como agente aduanal a la ciudad de Piedras Negras, Coahuila. Estudio en la vecina ciudad de Eagle Pass, en Estados Unidos, en una escuela de evangelista de aquel país, situación que jamás influyó en que renegara de su fe católica que le venía de familia, especialmente de su madre. Tiempo después la familia se mudó a Campeche, donde estudio la secundaria, más tarde estudiaría el bachillerato en Toluca, termina sus estudios en el distrito federal como licenciado en derecho.

Se une a la campaña presidencia del Francisco I. Madero, de quien se hace se seguidor y amigo, y a quien sirve como representante durante la revolución en Washington, y después se convierte en su asesor. Al posterior asesinato deMadero, Vasconcelos es designado por Carranza para representarlo en Inglaterra y Francia.

Regresa a México con la derrota de Huerta, acude a la convención de Aguascalientes, y es secretario de instrucción pública en el gobierno de Eulalio Gutiérrez (a quien se le designo como presidente por la convención). El gobierno deGutiérrez no dura mucho, sin poder controlar a los villistas, zapatistas y teniendo en contra a los carranclanes (nombre que da Vasconcelos a los carrancistas por su rapacidad, corrupción y excesos) se exilia en Estados Unidos, Carranza ha dado la orden de matarlo.

La revolución continua, ahora es Álvaro Obregón el que se enfrenta a Carranza, siendo este último derrotado,Vasconcelos desempeña el cargo de Jefe del Departamento Universitario y de Bellas Artes, durante el gobierno interino de Adolfo de la Huerta, cargo que ocupa también durante la presidencia de Álvaro Obregón, presidente que le dio el apoyo necesario para crear la Secretaria de Educación Pública, y formar lo que muchos escritores han concebido como una revolución cultural: impuso la educación popular, creó bibliotecas populares y los departamentos de Bellas Artes, Escolar, de Bibliotecas y Archivos; reorganizó la Biblioteca Nacional, dirigió un programa de publicación masiva de autores clásicos, fundó la revista El Maestro, todo esto con el fin de que se acabara el analfabetismo en el país, y culturalizar a la población más pobre.

Cuando Obregón es asesinado, Plutarco Elías Calles, de quien no es afín, y menos por la política entreguista y favorecedora a los intereses de ciertos grupos de estadounidenses en el país. Critica el ataque de Calles a la Iglesia Católica, fundándose el entonces presidente en un uso de la “razón”, cuando en realidad su interés fue fortalecer la posición de las sectas protestantes en el país, cerrando escuelas católicas, colegios y universidades.

Vasconcelos participa en la campaña de para la presidencia en 1929, la cual termina siendo un completo fraude, el cinismo y la manipulación de la información fue tal, que los resultados de la elección fueron publicados en un periódico estadounidense el mismo día de las elecciones. Indignado, Vasconcelos se retira del país.

El pensamiento de Vasconcelos con respecto a Latinoamérica es el de la unión, ve con tristeza la separación de los países de habla hispana entre si además de con la portuguesa, mientras que los angloparlantes siguen siendo una sola unidad, incluso en la guerra. Esta separación lo único que hace es debilitar a todas las naciones de Latinoamérica, enfrascadas algunas veces en guerras fratricidas, alentados y apoyados ambas partes por países angloparlantes.

Defensor de la herencia española en la cultura hispanoamericana, resalta los logros y los beneficios de esta, tales como la arquitectura, la religión, el humanismo español, entre muchos otros. A diferencia de los ingleses, que solamente buscaban apropiarse de las tierras, sin el intercambio cultural ni la acción civilizadora sobre los nativos de sus tierras colonizadas. Una vez independientes, el gobierno inglés se dedicó a conquistar por medio del agio y los endeudamientos a las nuevas naciones americanas, logrando así lo que no pudo hacer con las armas en 300 años de colonización española.

En estas líneas existen muchas cosas que faltaron por hacer siquiera una reseña del gran protagonista en el ideario nacional de nuestro país en las primeras décadas del siglo pasado, aun así, la intención es la de invitar a conocer su obra escrita, la cual parece escondida y poco referenciada en el ámbito lector. La forma de ver la política internacional es un antecedente claro de lo que pasaría en los años treinta y cuarenta, y de las consecuencias venidas posguerra. Es deber, de todo aquel que se considere nacionalista, conocer su obra. Tan solo es un buen inicio el leer el “Ulises Criollo”.

Autor: César Alberto Rivera Venegas