DEFENDER A MÉXICO NO ES SER RACISTAS

Hemos denunciado la crisis migratoria que se vive en Baja California y en Chiapas, donde ciudadanos desesperados nos pidieron señalar la pasividad del gobierno mexicano, que por obedecer ciegamente las órdenes de Washington, está conteniendo en nuestras ciudades la ola de migrantes que pretenden llegar a los Estados Unidos, en nuestra frontera, sin tener en cuenta a las poblaciones locales.

La península de Baja California está en peligro de perderse ante el aumento de los negocios inmobiliarios de estadounidenses, la excesiva población de extranjeros con propiedades e intereses en la zona, y ahora con la llegada de miles de migrantes haitianos y africanos que no son asimilables si llegan en este número y bajo estas condiciones.

Es evidente que no todos los migrantes son criminales, pero el hecho de tener a miles de extranjeros varados, provocará que muchos tengan que recurrir a la delincuencia o sean reclutados por criminales, pues México no es un país de oportunidades ni de prosperidad.

En efecto, los mexicanos somos ahora víctimas de la irresponsabilidad de gobiernos izquierdistas de Brasil y Ecuador, que abrieron sus fronteras de par en par a sabiendas de que los extranjeros que llegaban solo usarían sus países como punto de partida para disgregarse por el continente. Colombia, Nicaragua y México ahora pagan los platos rotos.

Nuestro movimiento jamás ha hecho llamados para asesinar, ni agredir, ni amedrentar a ninguna persona.

Mas aún, al pedir su salida a Estados Unidos solo estamos pidiendo lo que ellos buscan. Y el hecho de que los consideremos ajenos a nuestras costumbres y forma de vida, no significa en modo alguno, que busquemos que se les dañe ni que se les lastime, y repudiamos que se haya tergiversado nuestro mensaje para tomar posturas radicales e incorrectas.

Los nacionalistas no predicamos la violencia, pero demandamos del gobierno mexicano una actitud patriótica que exija a los diversos gobiernos que no obliguen a nuestro pueblo a responsabilizarse y hacerse cargo de un desastre humanitario que ellos causaron por sus políticas económicas injustas.

Alojar haitianos en uno u otro país no ayudará a mejorar la situación de ese pueblo caribeño. Haití necesita ser reconstruido en todos sentidos y esto implica llevar dignidad a los haitianos dentro de sus país, que es un gran desierto húmedo erosionado por la tala de árboles, un territorio expoliado por invasiones extranjeras y un país gobernado por personajes despiadados y corruptos.

Por eso resulta inaudito que se injurie a los nacionalistas por defender la soberanía e identidad de México. Debemos ver por los nuestros primero o de lo contrario seguiremos hundidos en la mediocridad y jamás nos haremos cargo de nuestros problemas.

En este sentido, queremos agradecer los numerosos mensajes de apoyo alrededor de México y de otras naciones, como los hermanos afro descendientes de República Dominicana, que han sido enfáticos en respaldar nuestras posturas y que consideran nuestra lucha pacífica como suya.

A diferencia de otros, nosotros no secuestramos autobuses ni quemamos gasolineras ni rapamos profesores. Sin embargo, el sistema imperante prefiere venerar como mártires a vándalos y guerrilleros que odian la mexicanidad, a la vez que sataniza a nuestros conciudadanos nacionalistas por defender la idea de un México ordenado, próspero y orgulloso de su identidad.

Nos deslindamos de toda conducta agresiva, violenta o carente de ética, pero no cesaremos en nuestro afán por defender a las comunidades mexicanas de Baja California, a los indígenas desplazados, a los deportados que ahora no pueden entrar a los albergues y a todos los mexicanos agraviados por el vandalismo, los bloqueos de carreteras y la proliferación de grupos subversivos.

Somos la gran opción anti sistémica de México y no claudicaremos.

“México para los mexicanos, incluyendo a los afrodescendientes”

Frente Nacionalista de México